→ Arquitecto de mierda

Rafael Gómez-Moriana escribe en BCNMÉS:

En esta profesión se compensan con glamur las pésimas condiciones en las que se trabaja. Podemos asistir a un coctel (mientras no estemos con una entrega) y aparentar que somos cojonudos, pero la realidad detrás de esa máscara es otra: una profesión con condiciones económicas indignas.

Se puede decir más alto pero no más claro.