→ Everything in Your Home is a Certain Size Because of This Architect / by Javier Sánchez-Matamoros Pérez

Daniel Richards publica en Atlas Obscura un interesante artículo sobre Ernst Neufert y su aportación a la estandarización en la arquitectura.

A continuación reproduzco algunos fragmentos y hago una traducción libre de los mismos:

[...] Building standards, as these numbers and rules are often known, are everywhere, helping shape everything from your kitchen cabinets and the sidewalk in front of your house to the layout of your favorite restaurant. Despite their prevalence, building standards really only came into being in the last century. A major turning point in their wild proliferation arrived in the 1920s, when the German government made the then-radical decision to standardize the size of office paper.

Los estándares de edificación, entendidos como esos números y reglas usualmente conocidos, están por todas partes, ayudando a dar forma a todo: desde tus muebles de cocina y la acera frente a tu casa hasta el diseño de tu restaurante favorito. A pesar de su prevalencia, los estándares de edificación aparecieron en el último siglo. Un importante punto de inflexión en su salvaje proliferación ocurrió en la década de 1920, cuando el gobierno alemán tomó la entonces radical decisión de estandarizar el tamaño del papel de oficina.

[...] Neufert’s most important contribution to the field was his book of standards, called Architects Data. A massive tome, it provides ideal dimensions for everything from breakfast nooks to chicken coops, and can still be found on the desk of most architects in Europe. Few people, though, seem to know how it got there.

La contribución más importante de Neufert a este campo fue su libro de estándares, llamado "Arte de proyectar en arquitectura". Un masivo tomo, que proporciona las dimensiones ideales de todo, desde la barra del desayuno hasta los gallineros, y que todavía puede encontrarse en la mesa de la mayoría de arquitectos en Europa. Sin embargo, pocas personas parecen saber cómo llegó allí.

[...] Like many of his modernist peers, Neufert was fascinated with industrialization. The Ford Model ‘T’ first rolled off the assembly line in America in 1908, leading experts in all sorts of fields to explore how to adapt industrial technologies for their own benefit. Neufert was eager to bring the predictability, efficiency, and cool logic of the assembly line to architecture and construction. But he wasn’t quite sure how.

But in 1922, the German government did something that would point the way for him.

They standardized the size of office paper.

Como muchos de sus colegas modernistas, Neufert estaba fascinado con la industrialización. El Ford modelo "T" echó a rodar en las líneas de montaje de América en 1908, los principales expertos en todos los campos exploraron cómo adaptar la tecnología industrial para su propio beneficio. Neufert estaba ansioso por llevar la previsibilidad, la eficiencia y la fría lógica de la línea de montaje a la arquitectura y la construcción. Pero no estaba muy seguro de cómo hacerlo.

Pero en 1922, el gobierno alemán hizo algo que le señalaría el camino.

Estandarizaron el tamaño del papel de oficina.

Standardizing paper had surprisingly far-reaching effects, says Vossoughian. Books could now be standard sizes, making their storage and transportation easier. Mail would be easier to ship, weigh, and sort, and offices would be able to more efficiently store documents, files, binders, and portfolios.

La estandarización del papel tuvo sorprendentes efectos de largo alcance, según Nader Vossoughian (profesor asociado de arquitectura en el NYIT). Los libro podían ser ahora de tamaño estándar, facilitando su almacenamiento y transporte. El correo sería más fácil de transportar, pesar y clasificar, y las oficinas serían capaces de guardar documentos, archivos, carpetas y portfolios de forma más eficiente.

Uniform-sized books led to standard bookshelves, standard files to standard filing cabinets. Desks could be built to perfectly hold all the paper they needed, without wasting a centimeter. Offices could be built to perfectly fit the desks. Soon different businesses like banks, libraries, and administrative offices could begin to fit together, like a machine.

Los libros de tamaño uniforme llevaron a estanterías estándares, archivos estándares para archivadores estándares. Los escritorios podían construirse para contener perfectamente todo el papel que necesitaban, sin malgastar ningún centímetro. Las oficinas podían construirse para adaptarse perfectamente a los escritorios. Pronto, diferentes negocios como bancos, bibliotecas y oficinas adminstrativas podrían empezar a encajar, como una máquina.

[...] The beauty was in this standard’s ability to affect not just paper, but everything that interacts with paper—desks, drawers, offices, mailmen. To have a similar ripple effect throughout all of construction and design, what, then, should you change?

The bricks, of course.

La belleza radicaba en la capacidad de los estándares para afectar no sólo al papel, sino a todo que interaccionaba con el papel (escritorios, cajones, oficinas, carteros). Para tener un efecto dominó similar en la construcción y el diseño, ¿qué debía cambiar?

Los ladrillos, por supuesto.

And so he did. He created the Octametric Brick, a standard-sized masonry unit that would come to replace any other sized brick in Germany (the bricks were 12.5 centimeters wide, or one-eighth of a meter, hence its name). Adoption of the brick, as Neufert saw, would create a standardized, modular world that all construction would occur in—no more custom shapes or sizes within buildings, no more worrying that cabinets would be the same height as the stove.

Y así lo hizo. Creó el ladrillo "octamétrico", una unidad estandarizada de mampostería que reemplazaría a cualquier otro tamaño de ladrillo en Alemania (los ladrillos tenían un ancho de 12,5 cm, la octaba parte de un metro, de ahí su nombre). La adopción del ladrillo, como predijo Neufert, crearía un mundo estandarizado y modular en el que toda la construcción se desarrollaría, no más formas o tamaños personalizados en los edificios, se acabaron las preocupaciones sobre si los muebles de cocina tienen la misma altura que los fogones.

[...] While Neufert’s Octametric System never officially spread beyond Germany, it came to have a tremendous effect on building standards around the world. Throughout his life, Neufert continued to update his encyclopedia of architectural standards, Architects Data. Starting in the 1940s, his Octametric System began to reshape the contents of his book. Ideal dimensions within buildings were altered ever-so-slightly, so as to now be divisible by one-eighth of a meter.

Si bien el sistema octamétrico de Neufert nunca se extendió oficialmente más allá de Alemania, llegó a tener un enorme efecto en la creación de estándares de edificación en todo el mundo. A lo largo de su vida, Neufert continuó actualizado su enciclopedia de estándares de arquitectura, "Arte de proyectar en arquitectura". A partir de la década de 1940, su sistema octamétrico empezó a reformar el contenido de su libro. Las dimensiones ideales de edificios fueron alteradas ligeramente, de modo que fuesen divisibles por 1/8 de metro.

[...] Today Neufert has no iconic buildings to his name, or contributions to architecture that you can point to and admire. That’s because like most behind-the-scenes work, when done right, standards all but disappear.

Hoy día, Neufert no tiene edificios emblemáticos a su nombre, o contribuciones a la arquitectura que puedas señalar y admirar. Eso es porque como casi todo el trabajo entre bastidores, cuando está bien hecho, es invisible.

No dejes de leer el artículo original completo.

Source: http://www.atlasobscura.com/articles/the-r...